Un mal destructivo llamado envidia.

La envidia es un sentimiento de descontentamiento con lo que somos o tenemos, deseando así los que otros tienen. No es pecado ser tentado a la envidia, pero si dejas que tales pensamientos vivan y crezcan en ti, causarán mucho daño.

¿Por qué la envidia es pecado? (Gálatas 5:19-21)

Cuando la envidia surge y se le permite vivir y crecer en nuestros corazones trae consigo terribles consecuencias. De eso podemos ver muchos ejemplos en la Biblia.

Cuando la ofrenda de Abel fue de agrado para Dios, y la de Caín no, Caín mató a su hermano por causa de la envidia. (Génesis 4:3-8) Cuando Coré tuvo envidia de Moisés, la tierra se abrió y lo tragó_Números 16 Aún Jesús fue asesinado por los líderes religiosos de aquellos tiempos porque lo envidiaban.

“El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos.” Proverbios 14:30

¿Por qué la envidia es pecado?

La envidia es algo que todos conocemos. Cuando vemos a alguien que tiene algo que a nosotros nos gustaría tener – ya sean posesiones materiales, cualidades, ministerios o talentos – se levanta una reacción natural humana que se llama envidia, pero incluso a veces podemos tener las mismas posesiones, y desear despojarle a esa persona, eso también es envidia. Se requiere de un trabajo consciente para ser libres de este sentimiento, para poder estar agradecidos por lo que tenemos y “gozarnos con los que se gozan” Romanos 12:15

No es pecado ser tentado a la envidia, pero si dejas que tales pensamientos vivan y crezcan en ti, causarán mucho daño, primero a ti mismo, despues a los demás. ¿Por qué la envidia es pecado? Porque divide a las personas. Destruye relaciones, causa discordia, crea espíritu de amargura y maldad. Hace que la gente diga y haga cosas de maneras tóxicas. Tener envidia es claramente un pecado, y está definido así en la Palabra de Dios.

“Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.” Santiago 3:16.

¿Cómo puedo vencer sobre la envidia?

No necesito ceder a la envidia si soy tentado a ella, hay una manera de vencer. (1 Corintios 10:13) Cuando Jesús vivió en la Tierra venció sobre todo el pecado. Como resultado, ahora Él puede compadecerse de nuestras debilidades y socorrernos cuando somos tentados. Existe un trono de gracia al que podemos ir confiadamente, para alcanzar misericordia y hallar gracia (poder del Espíritu Santo) para vencer cada vez que somos tentados a la envidia. (Hebreos 2:18; Hebreos 4:15-16) Podemos vencer así como el venció.

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