Tres días.


Porque como ESTUVO JONAS EN EL VIENTRE DEL MONSTRUO MARINO TRES DIAS Y TRES NOCHES, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra. Mateo 12.40

Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. JUAN 12.19

En estos versículos Jesús habló sobre los tres días que pasarían para su resurrección, describió el templo como metáfora a su propio cuerpo. En nuestro tiempo es muy evidente que no equivale las 72 horas desde el viernes hasta el domingo; y una razón sería porque es una costumbre que busca acomodarse en la agenda de las personas, por se decidió memorar en menos días, como para no retrasar las demás actividades habituales.

¿Pero cual es verdaderamente el significado de esos tres días?

La gente le exigía a Jesús una señal milagrosa que probara que realmente él era el Mesías? Muchos se negaban a creer que él era el Salvador sin una prueba milagrosa: “Entonces algunos de los escribas y Fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver una señal (un milagro) de parte tuya”. Mateo 12.38

Jesús les dijo que tendrían una prueba, una señal milagrosa. ¿Qué es lo que podía comprobar que Jesús era el Cristo, el Mesías verdadero?

“Pero él les dijo: Esta generación mala e infiel pide una señal milagrosa, pero no se le va a dar ninguna señal, solamente la señal de Jonás” .

¿Cuál era “la señal de Jonás”? Jesús continúa su explicación: “Porque así como Jonás estuvo en el estómago de un pez gigante durante tres días y tres noches, también  el Hijo del hombre estará en la tierra por tres días y tres noches”.

Esa fue la señal, la única prueba  que dio Jesús para mostrarles que él era el Salvador prometido, pero en ese momento fue imposible para ellos entenderlo.

¿Que hizo Jesús esos tres días?

La carne de Cristo murió, pero Su espíritu permaneció vivo. El cuerpo de Jesús estaba en el sepulcro, por supuesto, pero Su espíritu, habiendo partido en el momento de Su muerte (Mateo 27: 50), estuvo en otro lugar durante esos tres días.

Pedro da un poco de información sobre lo que sucedió en esos tres días entre la muerte de Jesús y la resurrección. La Biblia dice que Jesús “predicó” a los espíritus encarcelados 1 Pedro 3.19. La palabra griega utilizada significa simplemente que Jesús “anunció un mensaje”. Jesús sufrió y murió en la cruz, Su cuerpo fue llevado a la muerte. Pero Su espíritu fue vivificado y lo rindió al Padre Lucas 23: 46. De acuerdo con Pedro, en algún momento entre Su muerte y Su resurrección, Jesús hizo una proclamación especial a “los espíritus encarcelados”.

¿Dónde estaban estos espíritus encarcelados con los que Jesús habló entre Su muerte y resurrección? En ningún lugar de la Biblia nos dice que Jesús visitó el infierno. La idea de que Jesús fue al infierno para continuar Su sufrimiento no es bíblica; Su sufrimiento terminó cuando en la cruz dijo: “Consumado es” Juan 19.30. En Hechos dice que Él fue al “Hades”, pero el “Hades” no es el infierno. En el original del griego, la palabra “Hades” se refiere a la esfera de la muerte, un lugar temporal en donde los muertos esperan la resurrección. _ Apocalipsis 20:11-15 _, hace una clara distinción entre el Hades y el lago de fuego. El lago de fuego es el lugar permanente y final de juicio para los perdidos. El Hades era también un lugar temporal para los perdidos y santos del Antiguo Testamento.

Jesús rindió Su espíritu al Padre, murió, y entró en el paraíso, como había prometido al ladrón en la cruz. En algún momento entre la muerte y la resurrección, visitó la esfera de la muerte en donde pronunció un mensaje a los seres espirituales (probablemente ángeles caídos, Judas 6), quienes fueron encarcelados porque de alguna manera estaban involucrados en un pecado grave antes del diluvio en el tiempo de Noé. Pedro no nos dijo lo que Jesús proclamó a estos espíritus encarcelados, pero no podía ser un mensaje de redención, ya que los ángeles no pueden ser salvos, Hebreos 2:1. Fue probablemente una declaración de victoria sobre Satanás y sus huestes 1 Pedro 3.20-22.

En Efesios 4: 8.9 nos da más mensajes sobre las actividades de Jesús en los tres días entre Su muerte y resurrección. _Citando el Salmos 68.18, Pablo dice de Cristo: “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad” . La NTV dice que Cristo ” llevó a una multitud de cautivos”. Puede referirse a un evento no descrito en otra parte de la biblia, a saber, que Cristo fue al “paraíso” y llevó al cielo a todos aquellos que habían creído en Él antes de su muerte. Esto es, después de asegurar su salvación en la cruz, Jesús trajo a Abraham, David, Josué, Daniel, el mendigo Lázaro, el ladrón en la cruz, y a todos los demás que habían sido justificados previamente por la fe, y los condujo del Hades a su nuevo hogar espiritual.

La Biblia no describe por completo acerca de lo que Jesús hizo exactamente los tres días entre Su muerte y resurrección. Pero lo que podemos decir, es que Él hizo dos cosas: Él consoló a los santos difuntos y los llevó a su hogar eterno, y proclamó Su victoria sobre los ángeles caídos que están en prisión. Lo que sí podemos saber con seguridad es que Jesús no estaba dando a la gente una segunda oportunidad para la salvación, era Creer en vida, porque en Hebreos 9.27 dice que nosotros nos vamos a enfrentar al juicio después de la muerte , no a una segunda oportunidad. Además, Jesús no estaba sufriendo en el infierno; Su obra de redención fue terminada en la cruz.

Hay varios episodios bíblicos en que los tres días indican el tiempo en que se realiza algo importante pero también pasajero.

Existen capítulos que indican el tercer día como el momento de una intervención decisiva por parte de Dios en la historia de su pueblo. La manifestación del Señor en el Monte Sinaí durante el camino del pueblo en el desierto (Ex 19). Como el tercer día en que Abraham llega al lugar donde debe sacrificar a Isaac (Gn 22).

También algunas profecías ven en el tercer día el momento de resurgimiento a partir de una situación triste. Los tres días en el vientre del pez de la profecía de Jonás, que Jesús utiliza expresamente (Mt 12,40), son el momento oscuro y misterioso desde donde vuelve a empezar la vida.

El tercer día entonces marca el momento histórico y representativo en que Dios, más allá de la muerte, inició esa vida nueva resurgiendo Jesús de entre los muertos .

Para nosotros es la llamada a una esperanza mayor cristiana a través de todas las circunstancias malas de la vida.

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