Separación y Salvación.

 

Efesios 2.

“Lo que somos por naturaleza”

El apóstol comienza haciendo una descripción demoledora de la condición humana apartada de Dios en la que están incluidos todos los hombres: “estabais muertos” (Ef 2:1)… “también todos nosotros… lo mismo que los demás” (Ef 2:3) En los tres primeros capítulos de Romanos, Pablo desarrolla el mismo argumento para concluir que tanto los paganos, como los judíos y finalmente toda la humanidad son culpables ante Dios por sus pecados. Por supuesto, muchas personas discuten este diagnóstico que Dios ha dejado escrito en su la Palabra:

 

Algunos estarían dispuestos a admitir que hay algunas áreas de sus vidas que necesitan de ciertos cambios, pero de ninguna manera aceptarían un diagnóstico que los coloca como “muertos”, sin posibilidad de recuperación. No se ven tan mal a sí mismos.

Hay muchos tipo de vida: vida vegetal, vida animal, vida mental, vida moral, y vida espiritual. Un ser puede estar vivo en un sentido pero estar muerto en otro. El estar espiritualmente muerto no significa que estemos físicamente muertos, socialmente muertos, o psicológicamente muerto. Pero aún es una muerte real, nada mas que una verdadera muerte. “La parte más vital de la personalidad del hombre- el espíritu – esta muerto hacia el factor más importante de la vida: Dios.” (Wood)

“No en un sentido moral, ni en un sentido mental, sino en un sentido espiritual, pobre humanidad, esta muerta. Y así la palabra de Dios la describe una y otra vez.” (Spurgeon)

 La vida de la muerte.

Estábamos esclavizados

Cuando Pablo dice que “andábamos en nuestros delitos y pecados”, está describiendo una forma de comportamiento, un modo de vida. Y la triste realidad es que en ella no había libertad, sino una terrible esclavitud a fuerzas sobre las que carecíamos de control.¿Cuáles eran estas fuerzas que mantienen al hombre caído en cautividad?

 

(Ef 2:2) “La corriente de este mundo”. Con esta expresión se refiere al mundo como una sociedad organizada sin Dios, que ha dejado los valores del reino de Dios, y da culto al materialismo y al hombre. La gente no se da cuenta, pero sucumben ante esta influencia poderosa que nos llega a través de la cultura general.

Is 59:2″Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han echo ocultar de vosotros su rostro para no oír.”

(Ef 2:2) “El príncipe de la potestad del aire”, es decir, el diablo. La frase nos indica que él opera en el mundo invisible donde tiene dominio sobre “principados y potestades”. Y también tiene el control de los “hijos de desobediencia”, aquellos que no se han querido sujetar a la voluntad de Dios.

 

EFESIOS 2 dice: anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Anduvisteis en el viejo hombre, ahora crucificado con Jesús en el momento de la conversión. La naturaleza pecaminosa heredada de Adán influencia al viejo hombre, pero también lo hace el sistema del mundo y Satanás.

” Anduvisteis” en tiempo pasado significa que debe de ser diferente para aquellos que son hechos vivos por Cristo Jesús. Un hombre muerto se siente cómodo en su féretro; pero si a él se le diera vida otra vez, él instantáneamente se sentiría sofocado e incómodo. Habrá una gran urgencia de escapar del féretro y dejarlo atrás. De la misma manera, cuando estamos espiritualmente muertos nos sentimos cómodos en los delitos y pecados; pero al venir a una nueva vida nos sentimos que debemos de escapar de ese féretro y dejarlo atrás.

 

▪Que ahora opera en los hijos de desobediencia:  En pecado, respondemos a la “dirección” de Satanás. El mismo antiguo verbo Griego es utilizado en Efesios 2:2 para la operación de Satanás en los incrédulos así como es utilizado en Efesios 3:20 para el poder de Dios que obra en los creyentes.

▪Al príncipe de la potestad del aire: Este título único para Satanás habla de su autoridad (príncipe del aire, una forma de referirse al “entorno” de Satanás).

 

“La potestad del aire es de hecho otra manera de indicar el reino celestial el cual, de acuerdo con Efesios 6:12, es la morada de aquellos principados y potestades, gobernantes mundiales de estas tinieblas y fuerzas espirituales de maldad en contra de los cuales el pueblo de Cristo hacen guerra.”

“Lo que somos por la gracia de Dios”

En medio de esta condición desesperada que el hombre enfrenta por su naturaleza caída, Dios ha intervenido para revertir nuestra situación: “Pero Dios… nos dio VIDA juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)”.

 

Estábamos muertos… y nos ha resucitado con Cristo.

 

Éramos esclavos… y nos ha sentado con Cristo en los lugares celestiales en una posición de honor y poder.

 

  1. Lo que Dios ha hecho

Pablo afirma que Dios nos ha salvado: “Por gracia sois salvos” (Ef 2:5,8).¿En qué consiste esta salvación? Pablo describe la salvación en términos de nuestra unión con Cristo.

 

(Ef 2:5) “Nos dio vida juntamente con Cristo”

 

(Ef 2:6) “Juntamente con él nos resucitó”

 

(Ef 2:6) “Nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”

 

Lo asombroso es que Pablo no está escribiendo únicamente acerca de Cristo, sino de nosotros también. Notemos bien lo que dice: Dios nos resucitó, levantó y sentó a nosotros con Cristo. Y todo este proceso va luego de recibir a Cristo como salvador, con la convicción y arrepentimiento de nuestros pecados.

Por último podemos ver cual es uno de los fines de la redención.

SANTIFICACIÓN (Efesios 2: 10)

 

(V.10) “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

 

Las buenas obras son parte del plan de Dios. No son el precio de la salvación, son la prueba de la salvación. El creyente no está salvo como resultado de buenas obras; sino que las buenas obras, son el resultado de su salvación.

 

Son el resultado de la obra de Dios en el corazón del creyente. Son la evidencia que ellos estan vivos en Cristo. Son la prueba de la intimidad gloriosa que existe, entre el creyente y Su Redentor.

Filipenses 2:13 dice, “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por Su buena voluntad.” Este fue parte del plan eterno de Dios. La palabra “hechura” es traducida “poema” en griego. Esto indica que somos el poema de Dios… Su obra Maestra.

Nuestro Señor, cuando estuvo en la tierra, vivió una vida de buenas obras. Por eso, Pedro nos dice en Hechos 10:38: “Cristo siempre estuvo haciendo el bien.” Ahora, por medio del Espíritu Santo, Jesús sigue haciendo buenas obras en nosotras y por medio de nosotras.

 

Cada una de nuestras vidas es un lienzo en las manos del Maestro, en el cual produce una obra de arte que será alabada para la gloria de Dios. Un cambio radical de carácter es la prueba de una conversión genuina, y afirmando que el mismo Señor nos perfecciona cada día.

 

 

 

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