La importancia de asistir a una iglesia

“No es necesario ir a la iglesia”

“No necesito ir a la iglesia para creer en Dios”

“Yo oro, alabo y estudio la Biblia mejor en mi casa”

“Yo soy mi iglesia”

“Dios está en mí y me ama, ¿para qué ir a alguna parte?”

“Dios está en todo lugar, la iglesia no es necesaria”

“Si soy honesto, me aburre ir a la iglesia”

“Está llena de hipócritas”

“No hay nada realmente nuevo que me pueda enseñar el pastor o los hermanos”

“Allí no saben valorarme”

“Hay hermanitos inaguantables.. Hermanitos que ni me saludan..que me critican…”

Has escuchado alguna de estas frases?, yo sí; miles de veces, y siendo sincera hace unos años fue mi excusa para dejar de asistir a una iglesia local. Es un error muy común, que en algún momento de nuestra vida de fe nos pasa. Para que ir a la iglesia?, si también puedo alabar en cualquier lugar y momento.

Cuando alguno de esos pensamientos nos llega, es porque tenemos motivaciones equivocadas. Nuestra visión esta en las personas, en el que dirán, en sentirme más cómodo , otro motivo; menos en Cristo.

En Hebreos 10.25 dice: No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”

 

¿Por qué tenemos que congregarnos? Seguro que nuestra primera respuesta sería porque es un mandamiento, y esta bién. Pero todos los mandamientos de Dios para nosotros, tienen una razón y un porqué. No son simplemente porque sí.

¿Cual es el significado de congregación?Congregación es un encuentro, asamblea programada. Es el encuentro de los cristianos nacidos de nuevo que forman parte del cuerpo de Cristo.

Es entonces un grupo de personas reunidas con un objetivo, una visión y misión.

Debes saber que las iglesias están llenas de gente imperfecta, que adoran a un Dios  perfecto. Te pueden decepcionar a veces o podemos lastimar, pero es ahí donde somos perfeccionados, para el cielo, tomar lo celestial, es ahí donde vas a crecer en el amor, el perdón, la misericordia, la paciencia, la mansedumbre. Con gente realmente difícil, imposible de amar, pero posible de amar en Jesús, porque el dió su vida por su iglesia, a pesar de todos sus defectos.

Congregarnos es parte de nuestro propósito porque cuando buscamos el bien para la casa del Señor, cuando amamos su iglesia y nos disponemos a servir en su obra, el beneficio es comenzar a desarrollar dones, talentos y habilidades que Él ha puesto en nosotros y que lo descubrimos solo cuando nos disponemos a servir. 

Romanos 12: 4-5 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. 1corintios 12.12

Una de las primeras cosas que una persona aprende cuando comienza a congregarse, es reconocer que Dios es su autoridad; y ¿cuándo reconozco una autoridad? Cuando me someto a las reglas de la autoridad. No podemos decir que reconocemos a Dios como nuestra autoridad, y al mismo tiempo decir que, “buscamos a Dios a nuestra manera” no tiene lógica; y así como Jesús es el esposo de la iglesia, es decir la autoridad; en la iglesia también tenemos lideres, Pastores que son nuestra autoridad. Nadie puede enseñar, o ser autoridad sin antes haber sido dirigido, porque siempre habrá superiores a quién debemos respetar, obedecer y sobre todo estimar.

Bajo la autoridad de Cristo están los líderes designados por Dios, por eso es necesario someternos a las autoridades de la iglesia, siempre atendiendo que concuerde sus acciones con la palabra.

Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose… Hebreos 13:17.

Aquellos que tienen autoridad en la iglesia no deben imponerse al pueblo de Dios, sino en cambio, servirlos y ser ejemplo para ellos. Respecto a los ancianos, la Biblia dice:

Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 1 Pedro 5:2–3.

¿Cual es el beneficio de congregarse? En Mateo 18:20 dice Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Entre el cuerpo de Cristo (la iglesia), el acuerdo sincero de personas es más poderoso que el acuerdo superficial de miles, porque el Espíritu Santo está con nosotros. Dos o más creyentes, llenos del Espíritu Santo, oran de acuerdo a la voluntad de Dios, no de acuerdo a la propia, y sus peticiones son concedidas.

Somos motivados “al amor y las buenas obras” Hebreos 10:24. Cuando dejamos de asistir a las reuniones perdemos el estímulo y la ayuda de otros cristianos. Nos reunimos para anunciar nuestra fe, fortalecernos unos a otros en Jesús, con oraciones. Las dificultades no deben ser excusa para no asistir, al contrario, es ahí cuando debemos ser más fieles en la iglesia local.

 

El camino de la fe es una maratón que va a durar una vida, puede ser mucho o poco tiempo, y sería díficil, imposible puedo decir, ya en mi pocos años en la fe, correr sin el fortalecimiento de otras personas con la misma misión, porque el individualismo solo va a generar desviarse del camino, o caminar con torpeza, sin un avance espiritual, por eso Jesús dió ese mandamiento: asistir en un mismo lugar para la edificación, motivación y ayuda mutua.

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