El poder de la gratitud.

No es que solamente las personas felices son agradecidas, si no que ser agradecido da felicidad a tu vida.

La serenidad y satisfacción se vuelve nuestra en el momento que expresamos agradecimiento a Dios.

Expresar gratitud frecuentemente nos puede cargar de una fuerza poderosa. Es típico dar gracias solamente cuando todo va bien. Como cuando recibimos un aumento de sueldo o cuando completamos exitosamente un proyecto.

Sin embargo, tal vez no damos gracias en otros momentos, como cuando creemos que no han sido contestadas nuestras oraciones o simplemente por las bendiciones comunes de cada día.

La gratitud más que un gesto de amabilidad es una práctica que fortalece nuestro crecimiento espiritual. Es una manera alegre de vivir y de expresar nuestra fe.

Dar gracias demuestra la comprensión de que Dios te ama y que todos los sucesos de tu vida tienen la intención de bendecirte y de desarrollarse para tu bien, para tu crecimiento. Cuando llevas a la mirada a la cruz, es imposible no ser agradecido.

Lo mejor de la gratitud es que nos brinda aún más y mejores cosas por las cuales estar agradecidos, es como una puerta a las bendiciones que van a llegar.

  Hay ocasiones en las que consideramos nuestras bendiciones como algo común y no disfrutamos de lo que ya tenemos. En cambio vivimos preocupados por aquello que parece faltarnos  y esto nos causa infelicidad.

Tal vez es difícil expresar gratitud en ciertas ocasiones como cuando algunas cosas van mal o cuando tu oración parece que no es contestada. Pero ánimo, a todos nos pasa.  “No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle y denle gracias también” Filipenses 4:6

Al mantener una actitud de agradecimiento estimulas la glándula positiva de tu mente y haces que la glándula negativa se vaya reduciendo. Mantén la consciencia de Dios como una presencia activa y amorosa en tu vida, perseverando en oración, más estos últimos dias del año, aunque sientas que fue un fracaso, o talvez si te fue bién pero aun asi hay dificultades en el camino, sea como fuese, da gracias!.

¡Dios te bendiga!

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