El Señor guía.

Al conocer y estudiar detalles de los post anteriores algo que me llamó bastante la atención fue como el Señor guíaba a Israel en el tiempo donde se formaba como nación, las ordenes que les daba. Y con los 2-3 millones de personas en ese tiempo era necesario que la organización y la estructura fuese aún más precisa y codificada que si fuese unas cuantas personas. No nos debe sorprender que una jerarquía bastante rígida era presentada para los Israelitas.

Ellos debían instalar su inmensa aldea de tiendas alrededor del Santuario Santo. Una clase de formación en cuadrado seria establecida con cada división consistiendo de 3 tribus asignadas a un lugar en particular. Y ese lugar era designado por los puntos cardenales este, oeste, norte, y sur.

¿Por qué un cuadrado? ¿Por qué el Tabernáculo del Desierto en el centro? Bueno aparte de las razones obvias que por medio de las personas rodeando el Tabernáculo estaba mejor protegido, nosotros también encontramos que históricamente Rameses II usó esta misma formación durante sus campañas de batallas.

La tienda real de Faraón fue ubicada en el medio y ciertos batallones fueron asignados en una clase ventajosa de orden alrededor de la tienda. Estos Israelitas que habían pasado generaciones en Egipto, estaban completamente familiarizados con este método.

Para resaltar que, generalmente hablando, Dios trata con nosotros usando maneras y formas a las que nosotros estamos familiarizados en nuestra cultura. La mayoría de los rituales que Dios le dió a Israel, y la forma en que las Leyes y las ordenanzas fueron presentadas (hasta el uso de la Menora, y de las ofrendas de holocausto, y del incienso, y de la circuncisión, y así sucesivamente) tenían un paralelo que ya existía hacía tiempo en las sociedades del Medio Este. Nosotros no debemos pensar que Elohim mantuvo un continuo de instruirle cosas a los Israelitas, y en maneras, que eran completamente extrañas para ellos y totalmente nuevas para este mundo. No. No había necesidad de eso. Siglos de costumbres civiles habían sido desarrollados y Dios usó muchas de esas costumbres imperfectas para Sus propósitos. Para Israel algunas de las costumbres Él cambió, algunas Él prohibió por ley, y otras Él le dio un significado profundamente diferente.

El punto es que la mayoría de lo que Israel hizo, ellos lo hicieron porque ya era muy bien conocido para ellos. A partir de los siglos de seguir los caminos de Dios y de entender mejor los propósitos de Dios para ellos, las costumbres de Israel comenzaron a verse diferente de las otras personas. Sus caminos se convirtieron más y más extraños para el resto del mundo y ciertamente eso sí parece ser el plan de Dios para Su pueblo.

Jesús nació de madre judía, en el pueblo del Israel del primer siglo de nuestra era.

Jesús era judío no sólo por nacimiento. Su forma de comprender a Dios y a la vida estará marcada para siempre por la cultura semítica. Por medio de san Lucas sabemos que pasó por el rito de la presentación y circuncisión y que vivió la ceremonia del Bar Mizváh a la edad de 12 o 13 años, en la cual, como todos los judíos, fue al Templo de Jerusalén y comenzó a vivir la Ley y a ser “hijo del mandamiento”

El mismo evangelio nos dice que frecuentaba la sinagoga de
Nazaret, donde se leían y comentaban los textos sagrados y que participó en las fiestas judías. Si bien es cierto que Jesús ponía por encima de todo la adoración al Padre en espíritu y en verdad, puso los mandamientos de la Ley por debajo de los mandamientos de misericordia y justicia, que rechazó las exigencias de un cierto legalismo, es un hecho confirmado por los evangelistas que, hasta su último día, Jesús jamás dejó de practicar los ritos del judaísmo: pronunció las bendiciones judías, celebró la Pascua según el rito de la liturgia familiar y rezó los Salmos hasta el final.

Jesús dijo: No he venido a abolir el judaísmo, sino a llenarlo, fecundarlo, llevarlo a su plenitud”.

Varias lenguas eran de uso común en los lugares donde Jesús vivió, por eso hay posibilidades que fue bilingüe, y habló tanto arameo como hebreo o pudo hablar simplemente en arameo que era la lengua que utilizaba la mayoria de la población.El hebreo era el idioma de los eruditos y estudiosos. También existe otra posibilidad que Jesús haya sido poliglota y hablara hebreo, arameo y además también latin y griego que eran idiomas que eran influenciados en la región.

Las escrituras tienen la base de esos idiomas, y es importante porque el Señor dió cada idioma con una cultura, estan relacionadas entre sí, no son solo palabras que se pronuncian o escriben de una forma, es todo un contenido de ideas en el que vivimos. Por eso cuando vemos términos aparte de la obra del Espiritu inspirando, tiene su profundidad en dónde, como, y porqué se dijo.

Por encima de la cultura y los idiomas la esencia del evangelio es el mismo, Elohim nos dió un nuevo entendimiento, el escuchar su voz en armonía con su Espíritu para conocer y sentir, no son nuevas revelaciones, es la palabra que hace eco en nuestras mentes, y sin importar donde estemos o como son nuestras formas, va alineando nuestra comprensión con el suyo, y esa es la cultura celestial.

 

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