EL REFLEJO DE LA LUZ.

EFESIOS 5

Reflejando a Cristo

La luz tiene como principal propiedad “Alumbrar”, “Develar” o “Manifestar” las cosas. Nadie puede percibir lo que hay en un cuarto cerrado sin presencia de luz en en el mismo lugar. Por medio de esto, la Escritura está dandonos a conocer dos cosas: el propósito que tenemos como luz, y también nos dice como ser luz.

Dios es Luz, y Jesucristo reflejó claramente la Luz en su paso en esta tierra con las verdades de su Padre, sus obras, por lo mismo todo aquel que es hijo de Dios tiene ese ADN donde se encuentra la luz, una nueva naturaleza espiritual que debe ser visible.

Como ya Pablo dijo en el capítulo 4, algunas de las obras del cristiano es el amor. Jesús se entregó por nosotros y su entrega fue como un olor fragante: de amor, demasiado agradable al Señor, ese es nuestra estimulación perfecta para la vida cristiana.

Despues cita algunos principales males, pecados que se debe evitar. Pero porque debemos evitar? Por nuestro bienestar, el pecado solo nos contamina, además de alejarnos de nuestro próposito y de Dios.

v.3 Fornicación ( relaciones sexuales antes del matrimonio).

Toda inmundicia o avaricia: todo lo desagradable para Dios, como el apego al dinero, sin beneficiar a los que necesitan.

Palabras deshonestas, necedades, truhanerias (mentiras, calumnias, ideas equivocadas, groserías).

En el versículo 5 afirma que ninguno de los que practican tales pecados va poder entrar en el reino de Dios. Muchos pensarán que habla sobre la salvación eterna, pero no. El reino de Dios es luego de la segunda venida de Cristo, y entre aquellos que ya fueron sellados con el Espíritu Santo (desde el momento que aceptaron a Cristo hasta el día de la redención), serán calificados por Dios según sus obras para su reinado por mil años. Que privilegio es saber que podemos estar como Hijos en un nuevo mundo donde el sistema ya no será de satanás, sino de nuestro Padre celestial, como Rey.

v.6  Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. 7. No seáis pues participes con ellos.

Si en otro tiempo seguíamos la corriente del mundo engañados, cegados siendo oscuridad ahora que estamos en Cristo (la luz) reflejemos la verdad, la justicia, la bondad por la obra del Espíritu en nuestra vida.

Comprobando lo que es agradable a Dios.

No hay mejor forma de comprobar lo que agrada a Dios que creciendo en el conocimiento de Jesús e imitándole. El mismo dijo: “Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada” Jn 8:29.

Reprendiendo las obras infructuosas de las tinieblas.

La palabra infructuosa es estéril, tiene que ver con todo aquello que no le trae fruto de honra y gloria a Cristo. “llenos de frutos de justicia que son por medio Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”. Pero especialmente la obra de las tinieblas se hacen notorias en los cultos que representan al maligno como ser halloween, sectas, etc.

Nuestro caminar de luz es esencial para la salvación de aquellos que aún están en tinieblas. Pero cuando nos asemejamos a ellos, más bien estamos opacando la luz de Cristo. Y dejan de ser reprendidos en su corazón a causa de su conciencia, porque no hay luz que manifieste su camino de muerte.

Es por eso que el verso dice:

Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice: “Despiértate tu que duermes, y levántate de los muertos y te alumbrará Cristo” V.13- 14

En el V.15 declara que debemos de aprovechar bien el tiempo porque los días son malos.  En ese tiempo ya estaba corrompida la sociedad, y no ha mejorado, sino que va decayendo cada día. Por eso una persona que ha aprendido a aprovechar cada minuto del día, ha aprendido a emplear la sabiduría de Dios. Hacer el tiempo suficiente como una oportunidad para servir a Dios y cumplir sus mandamientos en mi vida, es primordial.

V.17 Por tanto, no seáis insensatos sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

V.18-19 No se embriaguen con vino, sino más bién rebosen del Espíritu en su vida con su palabra, de manera que compartan juntos, cantando y alabando a Dios desde lo más profundo de su interior.

Habla bién detallado de lo que es agradable en los últimos versículos, de como aprovechar nuestro tiempo, siempre con un corazón agradecido al Señor.

21. Someteos unos a otros en el temor de Dios. Tiene mucho relacionamiento con efesios 4.15 sobre la unidad de la iglesia, donde la sumisión sería ceder voluntad al otro sobre mí en función de su autoridad en el temor de Dios. En la actualidad se puede decir que como iglesia solo podemos estar en sumisión a los principios bíblicos de forma universal y cada denominación tiene sus propias autoridades, miembros donde se solidifícan mutuamente.

Desde el versículo 22 al 33 comienzan los consejos sobre el matrimonio:

La unión de dos personas: el hombre y la mujer como esposo/a demanda compromisos y roles que son muy importantes pero diferentes.

La mujer debe sujetarse al marido como cabeza del hogar, con el respeto en todo momento. Es decir la autoridad, como Cristo es de la iglesia.

El hombre tiene el compromiso de amar a su esposa y el significado de ese amor es muy profundo cuando dice que debe ser igual al de Jesús mismo al entregar su vida por su iglesia, un sacerdote que instruye, la protege y la cuida, más que así mismo.

Concierne a dos personas que serán independientes de Todos para formar una vida dual pero con una sola misión que tiene como fundamento la roca: Jesús.

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