Los 7 pactos de Elohim.

El diseño original de Dios, en la creación del hombre fue tener una relación cercana con él y le dictó un solo mandamiento, porque la condición de esa cercana relación está motivada por la obediencia y coronada por la fidelidad a Dios. Pero Adán y Eva, con su libertad por decidir, optaron por hacer caso a la seducción de la serpiente; por lo tanto, fue necesario hacer un pacto con el hombre, pues Dios, como dice Su Palabra, se había arrepentido de crear al ser humano, y no solo eso, sino que le dolió en Su corazón haber hecho al hombre en la tierra (Génesis 6: 6). Los pactos entonces, fueron establecidos para poner una condicionante a la dispensación por la condenación a la que se hizo acreedor el hombre por la caída de Adán y Eva en el edén.

Los pactos, como todo tipo de contrato, contienen derechos y obligaciones, y son estipulados por la parte actora y la parte obligada. En el caso de los pactos bíblicos Dios representa la parte actora, porque los pactos son de Su iniciativa, siendo además el único que puede proveer del resultado del pacto y proveedor del beneficio, que conocemos como “Promesas de Dios”
En el diseño de Dios para el hombre, había establecido en los primogénitos de toda la humanidad (En Adán y Eva)
A lo largo de toda La Biblia, los pactos se encuentran claramente señalados en su motivo y estipulación. Por medio de este resumen, identificaremos lo concerniente a cada uno de ellos, como se describen a continuación.
1.- El Pacto Adámico
En un principio, Dios había dado tanta bendición y autoridad al hombre, de tener todo lo necesario sin esfuerzo alguno, pero sobre todo del privilegio de una comunión cercana a Dios; y les dio un solo mandamiento “Uno solo” el cual quebrantaron, haciendo caer toda la humanidad a ser esclavos del pecado y de la muerte. Génesis. 2:16-17 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
Entonces, se dio lugar a otro estilo de vida, bregando contra la condenación por tanto tiempo sin Dios; al mismo tiempo necesidades, carencia enfermedad y muerte como hasta hoy, quienes no han hecho de Dios su Salvador, donde nos encontrábamos sin Dios. Génesis. 3:17-19 17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

2.- El Pacto Noéico
Mucho tiempo después, cuando dios se propuso restaurar su plan redentor, eligió a Noé, un hombre justo para restaurar la tierra, por cuanto no hubo arrepentimiento en la muchedumbre violenta, Dios ordenó a Noé construirse una “Arca” suficientemente grande para restablecer después del juicio, la humanidad y toda clase de especies animadas. Génesis 18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. 19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. 20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.

3.- El Pacto Abrahámico
Mucho tiempo después, continuó Dios con su plan de redención, decidiendo hacer nacer una nación partiendo de un hombre justo: Abram, a quien Dios cambió de nombre como Abraham, quien aprendió la obediencia y luego a entablar una relación de amistad con Dios. A lo que Dios le dio a Abraham una promesa de bendición por medio de su descendencia y la promesa una tierra rica en abundancia “Tierra donde fluye leche y miel” Génesis. 17:1-8 1 Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. 2Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera. 3 Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: 4 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. 5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. 6 Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. 7Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. 8 Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.
Vino entonces en su descendencia por Isaac y Jacob un pueblo grande figura de la Israel espiritual que es La Iglesia de Cristo, la iglesia de Dios.

4.- El Pacto Mosaico
Dios le había profetizado a Abraham que en un momento dado su descendencia serviría en esclavitud en Egipto a Faraón, y llegado el momento, Dios preparó a un líder desde su niñez, para que libertara a Su pueblo escogido y los guiara a la tierra prometida desde su pacto con Abraham. Éxodo. 20:1-26 1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No hurtarás.
16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

5.- El Pacto Palestino
El Pacto Palestino, también llamado “Pacto Judaico” Es un pacto que muestra la fidelidad de Dios a la nación que Él escogió para dar a conocer Su Nombre y Su poderío entre todas las naciones; este pacto, aunque Su propio pueblo no haya sido obediente y fiel a Dios, Él prometió cumplir en ellos la promesa hecha antes a Abraham, otorgándoles misericordia hasta el final de los tiempos.
Deuteronomio. 30:1-10 1Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, 2y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, 3entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. 4Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará; 5y te hará volver Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres. 6Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. 7Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. 8Y tú volverás, y oirás la voz de Jehová, y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. 9Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, 10cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
Ezequiel. 39: 25-29 25 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Ahora volveré la cautividad de Jacob, y tendré misericordia de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso por mi santo nombre. 26 Y ellos sentirán su vergüenza, y toda su rebelión con que prevaricaron contra mí, cuando habiten en su tierra con seguridad, y no haya quien los espante; 2 7cuando los saque de entre los pueblos, y los reúna de la tierra de sus enemigos, y sea santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. 28Y sabrán que yo soy Jehová su Dios, cuando después de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones, los reúna sobre su tierra, sin dejar allí a ninguno de ellos. 29 Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.
Amós. 9:14-15 14 Y traeré del cautiverio a mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; plantarán viñas, y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. 15 Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios tuyo.

6.- El Pacto Davídico
Dentro del pueblo de Israel, Dios escogió a un jovencito David, quien fue agradable a los ojos de Dios desde su niñez. De David se ha escrito mucho, pues es modelo e inspiración de gran liderazgo, y su relación con Dios fue tal, que se conoció como “El hombre conforme al corazón de Dios” con quien Dios hizo pacto de establecer el cetro de su reinado para siempre; descendencia que en su prolongación, provino humanamente la progenitura hasta el nacimiento del Mesías.
2ª de Samuel. 7:4-16 4 Aconteció aquella noche, que vino palabra de Jehová a Natán, diciendo: 5 Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 6 Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo. 7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedro? 8 Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. 10 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio, 11 desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo, Jehová te hace saber que él te hará casa. 12 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 14 Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 15 pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. 16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.

7.- El Nuevo Pacto. El Pacto Mesiánico
En la venida del Mesías, el Señor y Salvador Jesucristo, Dios completó Su gran propósito redentor, escribió su Ley para el fin de retirar la condenación de la naturaleza caída del hombre, por medio de la obediencia del Unigénito Hijo de Dios, cuando “El Postrer Adán” al estar a punto de expirar declaró a gran voz: ¡Consumado es! Cumpliendo de una vez por todas el cumplimiento de la Ley y el sacrificio para dar lugar al Nuevo Pacto en la sangre del Cordero de Dios.
Jeremías. 31:31-33 31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
1ª de Corintios 23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

Por medio de esta Nuevo Pacto, Dios retiró la condenación, pues dice
Romanos 8 1Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Hay algo muy importante en la justicia de Dios, que el mismo Señor Jesucristo les declaró a sus discípulos, cuando ellos acorralados con una Ley difícil o prácticamente imposible de cumplir:
Juan 6 28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?
29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.

Ahora entonces por la fe, somos justificados delante de Dios:
Romanos 5 1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Pacto Adámico – La Redención
La redención fue asegurada en el Pacto Adámico cuando Dios maldijo a la serpiente. Las maldiciones son ineludibles, pero fue dada una gran promesa de gracia y perdón.

No era malo que Adán y Eva quisieran ser “como Dios,” esto es, reflejar Sus cualidades; ese es un objetivo bueno y digno. Pero querer convertirse en “Dios” y tomar Su lugar es una rebelión en contra de Dios. Estaríamos intentando colocarnos por encima de Él. Dios es supremo y soberano, y no puede ser superado.

Dios dijo que sembraría enemistad entre la serpiente y la simiente de la mujer, y que se le aplastaría la cabeza. Aquí Dios promete que la “simiente” de una mujer derrotaría a Satanás; esa simiente es Jesucristo . En medio de la maldición, es dado el regalo de gracia de Dios, la redención a través de Jesús.

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