Desarrolla tus habilidades.

Tú creaste mis entrañas;  me formaste en el vientre de mi madre.
¡Te alabo porque soy una creación admirable! Salmos 139.13-14

La complejidad de Todo el conjunto que somos lo hizo Dios, en todas las dimensiones : nuestras características físicas,( que sería también nuestro sistema interno) como las espirituales, carácter, personalidad, etc.

Lo hizo con tanta delicadeza, pensando en cada uno de nosotros, con diferentes rasgos y es que cada uno cuenta con miles de virtudes como también defectos. Pero aparte de eso también nacimos con aptitudes. Algo que nos sale mejor, sería una habilidad, y es porque tenemos más afinidad en algunos sentidos que en otros.

La Biblia cuenta en el libro de Génesis la historia de José, un hombre al que Dios le permitió en un mismo día salir de la cárcel y posicionarse como primer ministro de Egipto. ¿Y cómo fue posible eso? Gracias a que este hombre supo combinar de buena manera el don de Dios con el talento de Dios.

El Señor le concedió el don de interpretar sueños que tenían origen divino y no origen humano. Y es importante resaltar que eran sueños dados por Dios. Ahora, sumado a ese don también Dios le concedió el talento de economista y administrador, profesión que a sus años la había desarrollado muy bien.

Ese talento lo había iniciado muy joven durante su labor gerencial en la casa de su antiguo amo Potifar, y luego lo desarrolló en la cárcel, a donde había sido llevado injustamente. Y seguramente tras las rejas, aprovechando el tiempo libre de un preso, logró más alguna enseñanza empírica.

Y sucedió que el faraón lo mandó a llamar para que le interpretara unos sueños espantosos que había tenido y que ningún sabio podía revelar su significado verdadero. Y aunque al faraón le sorprendió que José sí le diera el significado de los sueños, lo que le valió para nombrarlo primer ministro de Egipto no fue solamente la habilidad para interpretar los sueños, sino la cátedra de economía que él le dio para enfrentar la catástrofe que se avecinaba. José le presentó a Faraón un plan económico y administrativo consistente en cinco puntos que se deberían desarrollar durante los siguientes 14 años por todo el país. Génesis 41: 33-35

Si José no hubiese unido su talento (de economista y administrador) al don espiritual (de interpretar sueños), para dar soluciones específicas a la crísis de hambre de los pueblos que se precipitaba, es muy posible que esa noche lo hubieran regresado a la cárcel dejando la imagen de ser alguien muy espiritual, pero incompetente.

El punto principal de todo es que José supo aprovechar su tiempo y ganar experiencia, desarrollando sus habilidades.

Así también nosotros, de pequeñitos a veces ya sabemos alguna habilidad, o varias que tenemos. En mi experiencia puedo decir que sí tenia claro algunas cosas que me gustaban y salían más fácil, otras fui descubriendo de a poco que hoy por hoy me esfuerzo para llegar a ser mejor y todavía me falta bastante pero un paso hacia adelante ya es un gran avance, un logro.

Todo tu esfuerzo va a dar en un momento resultado, por eso esfuérzate siempre. Y lo importante es que Dios lo ve, y lo va usar en el tiempo correcto para su plan en tu vida, en el lugar donde te encuentres, donde El quiere que vayes; para beneficiar a las personas de tu alrededor y para ti mismo. Como José sirvió a un pueblo, así también tus habilidades puede llegar a ser de beneficio para muchos, no importa el lugar que ocupes, lo que sí es necesario es que tengas seguridad de que sí es lo que enciende tu vida y con eso también el de los demás.

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