Cuando pases por las aguas

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”

Isaías 43:2

Hay momentos en nuestra vida en que los problemas, las circunstancias son tan fuertes que las podemos comparar con crecientes de aguas que nos hacen perder pie, nos lleva, no podemos afirmarnos y no vamos a donde queremos sino a donde esas oleadas nos arrastra.  Y otras veces es como llamas de fuego que nos consumen,  nos quitan el oxigeno y nos impide respirar libremente, luego las llamas nos envuelven por completo y quiere reducirnos a cenizas.

Eso me llevó a pensar en una promesa de Dios: Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.   Isaías 43:2.  

Tal vez estas pasando por las aguas, por una experiencia difícil, o en algún momento puede llegar esas pruebas que de verdad afligen, pero lleva a tus pensamientos estas palabras, y confía en el Señor como el que te acompaña y sostiene, esta contigo ahora, siempre.

El Señor te dice,

Aunque te falten fuerzas,

Aunque las circunstancias amenacen hundirte…

Aunque te lleven hacia situaciones que no deseas…

Aunque los problemas te invadan uno tras otro, al grado tal de saturarte…


Pase lo que pase, Estaré contigo.”

Woow, es sorprendente lo que significa, el valor de esas palabras, El esta al control de absolutamente todo, la vida de cada uno de nosotros está en sus manos, y en medio de esas aguas, el provee lo que necesitas para que llegue el oxigeno; es la fortaleza y la sabiduría que Dios nos da para enfrentar las pruebas, mientras sigue obrando lo que desea en nosotros. Ese poder no proviene de uno mismo, nos es dado mediante su Espíritu.

1 Pedro 1: 6-7 dice

En lo cual os regocijáis grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas, para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo.

Este versículo también se traduce en lo que dijo Juan, el discípulo amado, El desea adoradores en espíritu y verdad; es nada menos que la fe genuina, porque si solo tuviesemos fe en los buenos tiempos o viceversa no tendría sentido, no sería una verdadera Fe; y siempre suena más fácil cuando todo nos va bién, pero en esos momentos sí, es muy difícil, demasiado a veces, nos enfocamos solo en lo que sentimos, la tristeza, el dolor, el desánimo, en todas nuestras limitaciones, pero de nuevo su bondad llega para darnos luz, la forma de como El ve las cosas; y nos revela mucho más profundo su esencia, a ver todo más claro, y elevar nuestra fe al nivel que anhela en nuestro ser, hasta conocer Su gloria, son en esos momentos en que sientes que el mundo se te cae por encima donde más descubres la Presencia de un Dios amoroso, noble, digno de nuestra alabanza y adoración.

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