Se revela desde siempre.

El SEÑOR Dios no nos ha dejado en la oscuridad buscando a ciegas respuestas a nuestro destino eterno y la relación con él. Se ha revelado claramente a sí mismo y sus eternos propósitos para nosotros y toda su creación.

Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.  El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder.  Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la majestad en las alturas, siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos.

Hebreos 1: 1.12

 

La carta a los Hebreos está dirigida a los judíos que habían llegado a la fe viva en Jesús. En virtud de su trasfondo, el escritor de la carta a los Hebreos, inspirado por Dios, se remite una y otra vez al Antiguo Testamento, para demostrar que Jesucristo es el cumplimiento del antiguo pacto. La carta a los Hebreos comienza con el hecho de que Dios le habla a los hombres.“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas…”Al decir “a los padres”, se refiere a los patriarcas y a los israelitas en general del tiempo del Antiguo Testamento.

Dios ha hablado a su pueblo por medio de los distintos profetas – hasta llegar a Juan el Bautista, el último profeta antes de la venida del Hijo de Dios. Estos dos versículos son representativos de muchos profetas y discursos de Dios: Oseas 12:10 dice:“Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas”. Y en Esdras 9:10 y 11 leemos:“Pero ahora, ¿qué diremos, oh Dios nuestro, después de esto? Porque nosotros hemos dejado tus mandamientos, que prescribiste por medio de tus siervos los profetas, diciendo:…”Es claro que Dios hablaba por los profetas

 

En los primeros capítulos de Génesis, Dios habló revelando su propósito eterno. Después de que el hombre pecó, Elohim vino  a salvar y habló con Adán y Eva con palabras de juicio y esperanza.  Esa promesa esta en Génesis 3:15. La Biblia nos dice claramente, ” La paga del pecado es  muerte, ” pero Dios llego al hombre con la gracia de salvación aún en el jardín.

Además, Dios habló a los patriarcas Judíos, y por los profetas. Él no habló solamente una vez, sino una y otra vez  por medio de promesas, señales, símbolos, mandamientos, preceptos, advertencias, juicios, exhortaciones, etc.

Dios no ha estado en silencio  a través de los años. Dios ha hablado desde la altura de su majestad y gloria ,se revelo a si mismo. El mensaje central de su revelación es que él es un Dios santo y amoroso,   y desea que nosotros lo amemos y vivamos para El.

No es el hombre quien descubre a Dios, sino Dios quien se revela al hombre. Primeramente lo hace mediante las maravillas de su creación.

Luego Dios habló a los hombres de la Antigüedad mediante profetas: su voz nos llega a través de los textos del Antiguo Testamento, y lo que dijo siempre se cumplió o se cumplirá al pie de la letra.

Pero Dios se acercó aún más a nosotros hablándonos por medio de su Hijo Jesús, cuya venida ya había sido anunciada en el Antiguo Testamento. Su vida en la tierra, su muerte y su resurrección están escritas en los evangelios. Su mensaje, proclamado por los apóstoles en el libro de los Hechos, está explicado en las epístolas; y en el Apocalipsis.

Los hombres en los tiempos del Antiguo Testamento aún no tenían la Biblia, y Jesucristo,  el Hijo y Salvador, todavía estaba oculto para ellos. Y aun así, el Nuevo Testamento nos enseña que también esos hombres, en el tiempo del antiguo pacto, solamente podían alcanzar la salvación eterna por la fe en Jesucristo. ¿Cómo es eso? Es una paradoja. Leemos e Hebreos 9:15:“Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna”. El primer pacto es el antiguo pacto, la muerte de Cristo también fue para los pecados del tiempo del Antiguo Testamento. Dios habló por los profetas.

Aquellos que creyeron la Palabra de Dios por boca de los profetas fueron salvos por su fe, aunque el sacrificio perfecto aún no había sido hecho en ese tiempo. Así que la salvación era por la fe en el Salvador Jesucristo venidero, aunque, como tal, éste todavía estaba oculto para las personas. Eso nos demuestra claramente que nunca, ni en ningún lugar, el perdón de los pecados y la salvación eterna se alcanzan pasando por alto la figura de Jesucristo. En el Gólgota se encuentran el pasado, el presente y el futuro. El Gólgota nos demuestra claramente que Dios no está atado ni al espacio ni al tiempo. Así fue posible que Jesús, en ese único momento, pagara por los pecados de todo el mundo (libre del espacio) y de toda época (libre del tiempo), y esto es para todos los que creyeron, creen y creerán en él.

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