Su Identidad.

Cuando Jesús dió sus pasos como un ser humano en la tierra, uno más entre nosotros, lo hizo de forma muy normal, pero sin embargo a la hora de revelar su identidad causaba un impacto en las personas, bueno por quienes se abrían a la verdad y malo por parte de los fariseos que no aceptaban a un “Dios igual a ellos, un hombre”.

Algunos lo vieron solo como Profeta, maestro, por eso le llamaron por diferentes nombres: Rabí, Maestro, Señor, incluso su díscipulo Juan en el capítulo 1:18 llama a Jesús el Logos (en griego, λόγος), frecuentemente traducido como el «Verbo» en español.

Pero es muy interesante esa vez que Jesús respondió a la Samaritana en el pozo de Jacob cuando ella percibió que él podría ser el esperado Mesías. Jesús le dijo, “Yo soy El que habla contigo.” Literalmente, Jesús le dijo: “Yo soy”, de una manera directa “Soy El Mesías” Hijo de Dios.

Por esta razón, el apóstol Pablo escribió: “Dios le exaltó hasta lo sumo, y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y en la tierra y bajo la tierra, y que toda lengua confiese que Cristo Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre ” Filipenses 2:9-11. Jesús es el Señor. El nombre que está por encima de todos los demás nombres es “Señor”, y es equivalente a “Jehová” o Yahvé. Este es el equivalente exacto de las palabras, “YO SOY”.

El apóstol Pablo nos dice que Jesús es el Señor, sobre todo, de manera que todos los otros seres que están en el cielo y la tierra se doblarán y le adorarán. Él es Dios. Él no es uno de los muchos dioses, sino el único.

Jesucristo afirmó ser el “YO SOY”. Es el nombre personal del Dios del Antiguo Testamento que dice en Éxodo 3: 13-14.

Cuando Dios llamó a Moisés en el Oreb , Moisés parecía curioso a tal punto que quiso saber si Dios tenía nombre. Pero Dios le respondió así: “Yo soy aquel que soy”. Moisés no comprendió y Dios siguió diciendo: “Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob”. Pero ¿por qué Dios se manifiesta de manera invisible sin dejarse ver y sin revelar su verdadera identidad que se verá mejor con la llegada de Jesús en cuanto el “mesías” esperado pero sobre todo siendo Hijo de Dios?

“Contestó Moisés a Dios: “Si voy a los israelitas y les digo: “El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros”; cuando me pregunten: “¿Cuál es su nombre?”, ¿qué les responderé?” Dijo Dios a Moisés: “Yo soy el que soy”.

Dios presenta su identidad de manera misteriosa. Moisés imaginaba justamente que el pueblo reaccionaría con una pregunta. Al anunciar lo que se les mandó hacer, preguntarían: “¿Cuál es su nombre?”.

El pueblo quería saber algo más sobre las verdaderas intenciones de Dios, y quién es. Al preguntarle su nombre, buscaba comprender el nuevo tipo de relación que Dios establece con ellos.

Pero Dios le hizo entender a Moisés que se manifestaría según su plan, su soberanía.

“Así dirás a los israelitas: Yahveh, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros”. El pueblo experimentaría el plan de Dios para el futuro.

La parte final del versículo 15 se dirige de nuevo a Moisés: “Este es mi nombre para siempre, por él seré invocado de generación en generación”.

Dios revela el nombre no para satisfacer la curiosidad de Israel, sino para ser instrumento de una adoración continuamente.

La frase “Yo Soy aquel que soy”, según las reglas de la gramática hebrea, significa “yo soy aquel que estaba, que está y que estará”, es decir “yo soy aquel que está siempre presente”, “yo estoy”.

Dios se revela como un Dios personal, (Dios de Abraham, Isaac, Jacob),continuamente en toda la biblia.

El versículo 14 nos ayuda a conocer el significado del nombre de Dios con cuatro consonantes, el llamado tetragrama, yhwh, que se pronunciaba yahweh.

Por respeto al nombre sagrado, los judíos de la época no lo pronunciaban, porque sustituían con “Adonai” que significa “Señor”, Yahweh significa, “él estaba, está y estará”, “él está presente”.

Dios se reveló a sí mismo sin ofrecer una imagen, pero buscando una relación con el hombre. Y en el paso de los tiempos se descubriría que esta imagen asume todos los rasgos de un hombre: Jesús.

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